SIN CONTAMINACIÓN VISUAL.
Da gusto poder captar
imágenes libres de cables, plásticos, hormigón,... y otras
lindezas artificiales puestas por la simpleza del “que más da”.
La funcionalidad no está está reñida con la belleza. Cierto que,
gran parte del concepto de lo hermoso, está en los ojos de quienes
miran, en los propios valores personales y en los patrones sociales.
Las viejas
construcciones de la imagen, están diseñadas y edificadas desde el
principio de pragmatismo, con materiales sencillos y a la vez dotadas
de una plasticidad que les hace tener un encanto especial. Sin
embargo, cada vez resulta más difícil disfrutar libremente de estos
rincones humanizados sin la contaminación de materiales modernos
usados sin ningún criterio estético.
Te invito a disfrutar de
estos ejemplos que se mantienen dignamente de pie, en la partida de
los Cuartos de Albalate, y que dan serenidad a un paseo sin prisas, a
la vez que te ayuda a levantar la mirada hacia el horizonte y ver más
allá de nuestras propias narices.
Merece la pena conservar estas
construcciones tradicionales, integradas en el paisaje como un
elemento más, a la vez que mantienen el entorno humanizado dotándole
de un aire de nostalgia y misterio sobre la historias que dentro y
fuera de esas paredes sucedieron, episodios que conviene que retenga
la gente joven como parte de su propia existencia.
En pie se levanta el barro,
se hace estable la madera,
cubre la tierra tejada
donde se guardan cacharros
y humea la chimenea.
Queda vida de ida y vuelta
por que aun late la caseta
que antaño desespaldaron
barios racimos de manos
y sueños de alguna siesta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario